jueves, 6 de septiembre de 2012

El origen de los servicios a Dios





EL ORIGEN DE LOS SERVICIOS A DIOS

Juan 6
38  Porque he descendido del cielo, NO PARA HACER MI VOLUNTAD, SINO LA VOLUNTAD DEL QUE ME ENVIÓ.

      Juan 12
      49  Porque yo no he hablado de mí mismo; sino que el Padre que me envió, ÉL ME DIO MANDAMIENTO de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.      

El Señor Jesús da testimonio en las escrituras, que vino al mundo no para hacer su voluntad, sino para hacer solamente la voluntad del que lo envió, el Padre, y cumplir únicamente lo que Él le había encomendado sin añadir absolutamente nada por cuenta propia, y a pesar de ser el Cristo y el Mesías profetizado en las escrituras, no abandono su función de siervo fiel para con Dios, sino que se sujeto a órdenes y mandamientos estrictamente ordenados por el Padre, tal cual lo declara el apóstol Pablo en la carta a los Filipenses, en el capitulo dos, donde está escrito que Jesucristo habiéndose despojado de la forma de Dios, TOMO FORMA DE SIERVO (para servir, para cumplir), y fue hecho semejante a los hombres, y que estando en la condición de hombre se humillo  a si mismo HACIÉNDOSE OBEDIENTE A HASTA LA MUERTE y muerte de cruz.


Todo lo que nuestro Señor Jesucristo hizo estando en la condición de hombre, fue sujeto a total obediencia, para dar cumplimiento a los mandamientos que el Padre le había encomendado, o sea que todo el trabajo de nuestro Señor Jesucristo ES UN SERVICIO QUE SE ORIGINA EN LA VOLUNTAD DE DIOS Y CONCLUYE EN LA MISMA, glorificando a Dios en  su totalidad sin atribuírsele gloria alguna al siervo obediente, porque todos sabemos que nuestro Señor Jesús fue humillado de la forma más vergonzosa que podamos imaginar, pero que justamente allí glorificó a Dios en su totalidad, en aquella obediencia fiel hasta la muerte.

Jesucristo es el camino para todos los que creen en Él, y si Él se sujeto en todo a la  voluntad de Dios, nosotros de la misma forma debemos sujetarnos en todo solamente a su voluntad, siendo obedientes durante toda nuestra vida en cualquier SERVICIO QUE ÉL NOS ENCOMIENDE, a fin de conformar los DESIGNIOS DE SU VOLUNTAD para que Él sea glorificado en todo mas allá que esto  represente nuestra humillación en el mundo, pero sin abandonar la función de un siervo fiel en la ejecución DEL SERVICIO QUE DIOS NOS HAYA ORDENADO.

Toda obra o servicio dedicado a Dios tiene dos orígenes, UNO PROCEDE DE DIOS Y OTRO PROCEDE DEL HOMBRE, una de ellos hace lo que Dios desea y es aprobado por Dios, mientras que el otro hace lo que el hombre considera que Dios desea pero es desaprobado por Dios.

Mateo 7
21  No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
22  Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
23  Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad

      Este pasaje nos enseña que hay hombres que trabajan en un servicio dedicado a Dios, invocando el nombre del Señor Jesús, pero alejados de la verdadera voluntad de Dios, haciendo muchas cosas por su propia voluntad imaginando que Dios se agrada en ello, pero sin embargo tales acciones son contadas como maldades para el Señor Jesucristo, ya que ninguna de ellas conforma su perfecta voluntad.

      O sea que no se trata de lo que el hombre desea, sino de lo que Dios desea. No se trata solo de una confesión de labios consistente en decir “Jesús es el Señor”, sino de una sujeción a su autoridad para cumplir solamente su voluntad, porque si declaramos que Jesús es nuestro Señor, pero hacemos nuestra voluntad, somos mentirosos, rebeldes y contradictorios. Hay muchas personas que declaran que Jesús es Señor, pero no se sujetan a su voluntad, sino que emprenden servicios dedicados a Dios pero movidos por sus propios deseos, confiando en sus propias fuerzas considerando que lo que hacen agrada a Dios, pero en realidad solo se agradan ellos mismos.

      Un ejemplo de ello es el rey Saúl, que a pesar de haber sido ungido para ser rey, y de haber recibido el  Espíritu Santo para ejercer el servicio encomendado, siéndole declarado por el profeta Samuel que podía hacer lo que se le viniese a la mano, fue desechado por Dios por haber desestimado su voluntad sin sujetarse a sus mandamientos.

1° Samuel 13
8  Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho;…
Hasta aquí el hombre se había sujetado al mandamiento de esperar los siete días conforme al plazo indicado, aun cuando el ejercito que estaba con él le desertaba, porque unos versos antes relata que muchos hombres del ejército de Israel por temor a enfrentar al enemigo abandonaban a Saúl y cruzaban el rio Jordán para huir, y los pocos que aun quedaban estaban escondidos y muertos de miedo porque el ejercito de los filisteos era tan numeroso como la arena del mar, pero sin embargo hasta aquí este hombre ungido para Dios (Saúl) no había desobedecido el mandamiento de esperar.
pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba.
9    Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto.
10 Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle. (Pausa)
¿Qué tiempo le debe haber llevado a Saúl ofrecer este holocausto? Supongo que una hora y media, dos como mucho. O sea que toda aquella espera de siete días de haber mantenido el valor permaneciendo en aquel lugar guardando el mandamiento de Dios, aun cuando muchos soldados lo abandonaban, fue arruinado y tenido en nada solo por no haber esperado dos horas más. Si hacemos un grueso cálculo del tiempo para determinar el margen de error que tuvo este hombre en esta comisión departe de Dios sería de la siguiente manera; en una semana (siete días) hay 168 horas, suponiendo que hacer el holocausto le llevo aproximadamente 1 hora con 40 minutos, sacando la cuenta obtenemos que esto representa exactamente el 1 por ciento de las 168 horas que hacen la semana de espera, o sea que se podría decir que este hombre (Saúl) erro en el cumplimiento de la comisión de Dios solamente por el 1 por ciento, ya que el 99 por ciento del tiempo restante se mantuvo en aquel lugar con mucho valor a pesar de la difícil situación. Pero sin embargo este 99 por ciento cumplido no tuvo ningún valor para Dios, ya que Él se complace en la absoluta sujeción y total obediencia de sus siervos para la ejecución de su voluntad, el mas mínimo vestigio de desobediencia y rebeldía por parte de sus siervos es motivo suficiente para ser desechado de cualquier trabajo en el que le estemos sirviendo. Es por ello que como siervos de Cristo debemos saber que lo único que verdaderamente Dios valora es la sujeción al 100 por ciento de su voluntad.
11  Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas,
12  me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto.
Evidentemente este hombre sostuvo una lucha interior para poder decidir qué es lo que tenía que hacer, y movido por su corazón  decidió esforzarse (tal como él lo declara) y hacer una tarea que no le correspondía considerando él que aquella acción iba a ser aprobada por Dios, pero no fue así
13  Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; NO GUARDASTE EL MANDAMIENTO DE JEHOVÁ TU DIOS QUE ÉL TE HABÍA ORDENADO; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre.
Dios no confirmo su reino porque este hombre no guardo su mandamiento, hizo su propia voluntad, y si no hubiera recibido la amonestación del profeta Samuel, es muy probable que hubiese estado convencido pensando que todo lo que hizo era lo correcto para Dios, y que por haberse esforzado haciendo más de lo que se le había ordenado iba a ser considerado como un excelente siervo de Dios digno de una felicitación y condecoración, pero ya vemos que no fue visto así por Dios
14  Más ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.

Este hombre por su propia voluntad, y su propia fuerza (tal como lo declara, me esforcé) hizo sacrificios de animales y holocaustos para agradar a Dios y alcanzar su favor, pero Dios no se agrado de aquello por la sencilla razón que eso no era su voluntad.

El Señor Jesús enseñan que muchos le dirán en aquel día, ¿no predicamos en tu nombre, y en tu nombre hicimos milagros y echamos fuera demonios? Pero él responderá “eso no era mi voluntad”, eso era su voluntad y sus deseos, ustedes no son mis siervos por más que me llamen Señor solo de labios, porque los que son en verdad mis siervos se deleitan en hacer solo mi voluntad, así que ustedes apártense de aquí desobedientes y hacedores de males, deben ser desechados, no es mi voluntad lo que ustedes hicieron, sino la voluntad de mi adversario. 

Mateo 12
30  El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

O hacemos la voluntad de Dios, o hacemos la voluntad del adversario, o recogemos con el Señor o desparramamos en contra de Él.

Este hombre, Saúl, en dos oportunidades impuso sus pensamientos y sus deseos por encima del mandamiento de Dios, impuso su voluntad por encima de la voluntad de Dios.

1° Samuel 15
22  Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? CIERTAMENTE EL OBEDECER ES MEJOR que los sacrificios, y EL PRESTAR ATENCIÓN que la grosura de los carneros.

El Señor Jesús no le da ningún crédito a lo que el hombre piensa que es bueno para Dios, sino se complace en la total obediencia de sus siervos.
     
      Dios busca usar aquellas personas que se deleitan en obedecer solamente a su voluntad, y no aquellas a las que les gustan sus propios pensamientos y sus propias ideas, pensando que pueden ayudar a Dios en este mundo con sus propias fuerzas. Pero Dios nunca necesito del hombre para hacer algo, Él no necesita de la inutilidad del hombre para ejecutar un trabajo, porque Él es Dios, es Omnipotente, todo lo que es el hombre con sus despreciables atributos Él no lo necesita, es por ello que cuando creemos al evangelio de Dios, es necesario que muramos a lo que somos para ser transformados y moldeados a la imagen de Cristo, a la de un SIERVO FIEL y OBEDIENTE hasta la muerte, para no ser imprudentes como muchos siervos que  arrebatadamente y con gran desesperación intentaron hacer cosas para Dios sin que Él lo haya ordenado.
     
      También es de suma importancia tener cuidado con las decisiones que tomamos en la obra de Cristo, ya que todo lo que ejecutemos solo debe ser conforme a su voluntad, por más que nos encontremos en una apremiante situación que nos obligue a actuar prontamente, porque es en ese tipo de situaciones donde nos apresuramos a actuar y pasamos por alto la sujeción y obediencia al Señor. Porque hay veces donde la situación se presta para hacer algo a favor de Dios considerando inconscientemente que podemos ayudarle, y sin darnos cuenta nos convertimos en siervos rebeldes y contradictorios a su voluntad.

Si préstamos real atención en los hechos del antiguo testamento, conoceremos cual fue la retribución de Dios para aquellos que apresuradamente actuaron sin sujetarse a sus mandamientos, y que están escritas justamente como ejemplo para nosotros a fin de evitar cometer los mismos errores en la obra de Cristo.

Vamos a tomar como ejemplo en conocido caso de Uza;

2° Samuel 6
3  Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en el collado; y Uza y Ahío, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo.
4  Y cuando lo llevaban de la casa de Abinadab, que estaba en el collado, con el arca de Dios, Ahío iba delante del arca.
5  Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera de haya; con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos.
6  Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque los bueyes tropezaban.
7  Y el furor de Jehová se encendió contra Uza, y lo hirió allí Dios por aquella temeridad (imprudencia de un temerario), y cayó allí muerto junto al arca de Dios.

Si analizamos este caso, entendemos que la situación no dejaba muchas alternativas para este hombre, el arca de Dios corría peligro de caerse del carro, así que ante tal apremiante situación había que tomar una pronta decisión, o la dejaba caerse al piso imaginado que si esto llegaba a suceder iba a ser un verdadero desastre para todo el pueblo judío que marchaban danzando en aquel día, o evitaba aquella caída sosteniéndola con sus propias manos impidiendo de esta forma cualquier supuesto desastre, así que movido por su temeridad considero que sostener el arca con sus propias manos era la mejor decisión para todo el pueblo incluido para Dios mismo, imaginando tal vez que hacer tal cosa para Dios iba a ser de mucho agrado, pero ya vemos que aquella apresurada acción sentimental para Dios fue visto como un acto de desobediencia total, al punto tal que merecía ser castigado inmediatamente solo con la muerte.

Este hombre actuó movido por sus propios impulsos pasando por alto el mandamiento de Dios respecto de que nadie fuera de las personas designadas podría tocar el arca, imponiendo su propia voluntad por encima de la voluntad de Dios.

Esto nos enseña que hacer lo que nosotros pensamos que está bien para Dios no es lo que importa, sino que obedecer puntualmente a sus mandamientos sujetándonos solamente a su voluntad es lo que Dios aprueba.

Si buscamos mas ejemplo para fortalecer esta enseñanza también podemos mencionar el conocido caso de Nadab y Abiú (hijos del Sumo sacerdote Aarón), los cuales un día imprudentemente decidieron ofrecer a Dios un fuego extraño que Él nunca les había mandado, y que por tal desobediencia y rebeldía murieron inmediatamente por haber violado la voluntad de Dios no prestado atención sus mandamientos.

Trabajar para Cristo requiere de suma prudencia y atención a fin de ejecutar solamente su voluntad, y no lo que al hombre le agrade, sujetándonos a sus mandamientos en cualquier circunstancia que se presentan en nuestras vidas.

Juan 5
30  No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; Y MI JUICIO ES JUSTO, PORQUE NO BUSCO MI VOLUNTAD, SINO LA VOLUNTAD DEL QUE ME ENVIÓ, LA DEL PADRE.

El Señor Jesús durante todo su proceder como siervo se sujeto solamente a su voluntad de Dios, no dándole ningún crédito a su apercibimiento de justicia para poder decidir alguna cosa, sino que en todo busco hacer solamente lo que el Padre Celestial le declaraba que hiciese.

Debemos entender que nosotros como hombres tenemos un pésimo apercibimiento de justicia para tomar correctas decisiones, porque en la mayoría de los casos actuamos con total parcialidad, es por ello que como siervos de Cristo debemos estar en una constante comunión con Él, a fin de conocer en todos los casos cual sea voluntad para evitar cometer desaciertos en la ejecución de algún servicio encomendado, porque de lo contrario estaremos propensos a incurrir en los mismos errores del rey Saúl, Uza, Nadab y Abiú y hasta Samuel mismo cuando tuvo que ungir a uno de los hijos de Isaí.

1° Samuel 16
6  Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido.
7  Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; PORQUE JEHOVÁ NO MIRA LO QUE MIRA EL HOMBRE; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
10  E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos.
11  Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.
12  Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.

      O sea que si Dios hubiese confiado en la justicia de Samuel para que escoja al próximo rey de Israel, este hubiera sido Eliab solamente por su hermoso parecer, pero ya vemos que fue necesario que Dios le hable en ese preciso momento evitando así que este comenta un grave error. Y si tuviésemos que confiar en la justicia de Isaí (padre de David), para él el ungido de Jehová hubiera sido cualquiera de sus primeros siete hijos menos David. Con esto vemos cuan necesario es para nosotros como siervos de Dios estar en total comunión con Él, para la ejecución de cualquier servicio que nos encomiende dependiendo solamente de su voluntad.

      Le paso a los mismos discípulos del Señor Jesús, en aquella oportunidad cuando encontraron a un hombre que expulsaba demonios en el nombre de Jesús pero que no los seguía a ellos, entonces tomándose atribuciones que no le correspondían y confiando únicamente en su apercibimiento de justicia decidieron prohibírselo inmediatamente sin consultarle al Señor Jesús si tal decisión era su voluntad.

Marcos 9
38  Juan le respondió diciendo: Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos seguía.
39  Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, QUE LUEGO PUEDA DECIR MAL DE MÍ.
40  Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.

Juan 7
24  No juzguéis según las apariencias sino juzgad con justo juicio.

      Somos propensos a cometer un sinfín de errores si en vez de confiar en Dios, confiamos en nosotros mismos  aplicando nuestro apercibimiento de justicia por encima de la justicia de Dios, porque nuestro juicio siempre estará sujeto a lo que percibimos exteriormente en cualquier situación. Por esta razón considero cuan necesario es hacer nuestras las palabras del salmista en todas nuestras oraciones, cuando escribe clamando a Dios el ser librado de los errores que a la justicia del hombre le son ocultos.

Salmos 19
12  ¿Quién podrá entender sus propios errores? LÍBRAME DE LOS QUE ME SON OCULTOS.
13  Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.

      Trabajar en la viña del Señor requiere de suma prudencia, para todas las decisiones que deban tomarse durante el servicio, a fin de hacerlo todo en obediencia justicia, juicio y equidad.

El hombre no tiene ninguna libertad en la obra del Señor Jesucristo para decidir absolutamente nada, tenemos como ejemplo de obediencia a Moisés que pesar de haber matado al egipcio, golpeado la peña y roto las tablas de la ley, Dios da testimonio que era un hombre manso y fiel en todo el servicio encomendado por Él, porque al momento de construir el tabernáculo, el arca y todos los utensilios no decidió absolutamente nada por cuenta propia respecto del modelo y planificación de estos, sino que cumplió al pie de la letra con todas las instrucciones que recibió para fabricar los mismos

A veces tenemos la impresión que de que nuestro Señor es demasiado lento para la ejecución de sus obras y nosotros preferimos no sujetarnos a su planificación, sino que nos apresuramos a realizar cosas que consideramos que son necesarias supliéndolas sin vacilación , pero Dios no tiene ningún agrado en ello.

Pero en la obra del Señor muchas veces debemos sentarnos y esperar a escuchar su vos para sujetarnos a su voluntad, porque sin darnos cuentas queremos hacer más cosas de las necesarias a fin de agradarle en todo, pero ya hemos notado que nuestro Dios solo se agrada en la obediencia de sus siervos.

Lucas 10
38  Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.
39  Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.
40  Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.
41  Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.
42  Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

Jesús estaba en casa de Marta, (no todos tuvieron este gran privilegio) y sin embargo esta mujer prefirió ocuparse en limpiar la casa tratando de agradarle así a nuestro Señor Jesús, pero ya vemos que Él se agrado mas en aquella mujer (María) que prefirió sentarse a escuchar lo que tenía que decirles.

No nos afanemos por tratar de agradarle haciendo más de lo que nos ha ordenado que hagamos, es bueno trabajar con denuedo en la obra de Cristo, pero que la obra o el ministerio en el cual servimos no se conviertan en nuestro director desplazándolo a Cristo a un segundo plano. Cada vez que nos acerquemos a Dios en oración que no sea solo para pedirle confirmación en tareas que nos hemos propuesto hacer sino mas bien para poder escuchar lo que Él necesita hacer con cada uno de nosotros.

El principal promotor de la obra espiritual es el Señor mismo, y nosotros solo debemos hacer lo que nos haya revelado por medio de su Espíritu Santo.

MUCHOS PUEDEN DECIR VENGO A SERVIR AL SEÑOR, PERO MUY POCOS PUEDEN DECIR VOY PORQUE SOY ENVIADO

Mateo 20
16  Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos

La paz del Señor Jesucristo
24/06/2012

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